fondo musical: taxi – quiero un camino
MUESTRAME EL LUGAR DONDE DEBO IR, un circuito de tierra, blandito y divertido para no tener que volver esta semana al asfalto. QUIERO UN CAMINO, no una carretera.
el día ochenta y ocho, el futuro dírá, puede ser una fecha clave en mi afición por el running. ha sido mi PRIMER DÍA DE GIMNASIO. sí, sí, cumpliendo las indicaciones de mi SENSEI PEPITO, inicié mi andadura en la sala de musculación. primero diez minutos en la cinta -no es lo mismo pero también mola mucho-. después el típico circuito de tonificación y acondicionamiento general, terminando con el trabajo de piernas. fue algo bastante rápido y suave, para empezar. pero muy bien. a partir de ahora pretendo hacerlo todos los martes y jueves, justo a la vez que mi hija hace gimnasia rítmica, un doble – doble, que se llama eso.
para rematar me fui al circuito del campus de rabanales. EL LUGAR MOSTRADO. quería seguir toda la semana sobre suelo blando, olvidarme del asfalto. QUERÍA UN CAMNIO. la idea eran tres vueltas, osea nueve mil, pero a los tres, cuando completé la primera vuelta, ví que iba justito, bastante cansado con lo del gimnasio y el stress del debut, así que decidí rematar cinco a tope, un pequeño test para una carrera popular que voy a hacer el domingo sobre esa distancia, y terminar la vuelta desacelerando. los dos primeros los hice sobre seis, el tercero a cinco y medio, y el cuarto sobre cinco, pero el último, ay, ay, me fui otra vez casi a seis. 28′04” la marca, discretísima. el sexto lo completé andando, totalmente ko.

