fondo musical: blondie – maría
cuando volvíamos cerca ya de las doce de la mañana de nuestra modesta aventurilla sobre ruedas sonaba en la radio este MARUIAAAAA de una BLONDIE ya veterana (quién no lo sea que levante la mano). pensé que ya tenía yo banda sonora para la entrada, es una canción imprescindible en mi QUINCECOTECA si lo pienso un segundo. y si lo pienso más con este vídeo completo un capicua junto a los tres post anteriores BLONDIE – OASIS – OASIS – BLONDIE. cosas del azar, más o menos.
y me viene al “pelo” para mostrar nuestra grata impresión al llegar a la ANTIGUA ESTACIÓN DE TREN DE LUCENA por la vía verde de la subbética: ¡AVE MARÍA PURÍSIMA!, que es lo que se decía en la época floreciente de esas estaciones cuando se entraba en un sitio decente, esperando uno que le completaran la contraseña con un ¡SIN PECADO CONCEBIDA! y es que está tan fenomenalmente conservada, COMO PODEÍS OBSERVAR EN LA FOTO, que casi te transporta a otra época, en blanco y negro, de grandes aventureros y novelas sobre el tren.
es sin duda lo mejor del último tramo de la vía verde, los últimos quince o veinte kilómetros, casi lo único destacable junto al puente de hierro, que salva un tajo importante, también típico de los ferrocarriles, localizado cuatro o cinco kilómetros más allá y que fué nuestro PUNTO DE RETORNO. ésa es al menos nuestra impresión, después de levantarnos a las seis y poco y estar en la carretera a las siete, de hacer cuarenta kilómetros de autovía y diez de carrectera local, para conocer esta otra vía de la provincia de córdoba.
para las ocho, como habíamos pensado, ya estabamos en el kilómetros 108 -prácticamente el final- que tiene esta vía de la subbética, después de dejar el coche frene a una fuente muy guapetona en LAS NAVAS DEL SELPILLAR. los cinco primeros kilómetros, hasta los alrededores de lucena, en ligera subida por medio del campo, prometían una buena salida, pero entonces, empiezan los cruces de carreteras, yo conté hasta seis en 15-16 kilómetros, una verdadera lata, y lo peor, naves industriales, muchas abandonadas, incluso un grupos de tiendas de campaña, pufff, un recorrido muy alejado de el entorno natural que esperas encontrar.
TOPGUN llevaba un problema con el freno trasero, para colmo, e íbamos muy muy lentos. lo tocó un par de veces, pero no terminaba de quedarse bien. cuando ya estábamos arrepintiéndonos de la ruta, apareció la ya mencionada estación de lucena, que además de lo bien conservada que está, incluye parking, una zona de descanso y, lo mejor, un bar muy guapo, con una buena terraza para desayunar, una cervezita o incluso una parrillada (tienen una barbacoa con forma de tren o hecha con un trozo de uno, muy guapa). con todo eso me parece un buen punto de inicio para la ruta, sólo que con destino ESTE, en busca de luque, que dicen que es la parte realmente bonita.
aprovechando la parada, TOP por fin consiguió arreglar el freno, con lo que nos dió renovadas fuerzas incluso para continuar hasta el puente que habíamos visto dibujado en el plano de la vía, y que debía estar tres o cuatro kilómetros más adelantes, como así fue. la vuelta, casi completamente cuesta abajo fue algo exigente para mi, no sabía que TOPGUN era en realidad un rodador belga y, para compensar el sufrimiento de la ida, le metió el plato grande y el piñon pequeño y a volarrrrrr. en argot ciclista, si se le permite a un GLOBERO, me llevó todo el rato con el gancho. un tio tan grande pues mueve eso con cierta facilidad, así que apreté los dientes para no perderlo de vista (y lo logré).
a las once ya me estaba yo dando un atracón de agua en esa fuente tan chula de las NAVAS, y poco después nos tomábamos un aquarius en MORILES (en vez de un fino, que es lo propio del lugar, pero es que los NONSTOPPERS somos asín de aburridos). en media hora en córdoba, una pasada por el lavadero para dejar las máquinas como nuevas y para casa. una buena salida, pero un tramo nada recomendable, la verdad.





